miércoles, 12 de abril de 2017

Profiteroles

Por fin, ahora que la mayoría de nosotros nos hemos ganado un merecido descanso y disponemos de un poco más de tiempo libre, es el momento perfecto para preparar una nueva receta. ¡Y qué mejor que unos profiteroles, con su relleno de crema pastelera y su cobertura de chocolate fundido!

Sin duda, se trata de uno de los postres que más entusiasmo despiertan entre los invitados, y de uno de los secretos mejor guardados que todo buen anfitrión debería conocer. Coged la lista con todos los ingredientes necesarios, porque no puede haber mejor plan para la tarde de hoy.

Para la masa
  • 125 mL de agua
  • 50 g de mantequilla
  • Una pizca de sal
  • 75 g de harina
  • 2 huevos
  • Una pizca de levadura en polvo
Para el relleno
  • 150 mL de nata para montar
  • 1 cucharada de azúcar de vainilla
Para la salsa
  • 100 g de chocolate
  • 20 g de mantequilla
  • 100 ml de nata

Elaboración:
  • Para preparar la masa, cogemos un cazo y ponemos a calentar el agua junto con la mantequilla y la sal, a fuego medio.
  • Una vez que la mantequilla se haya derretido por completo y la mezcla comience a hervir, incorporamos la harina de un solo golpe y removemos con fuerza, utilizando para ello una cuchara de madera.
  • Dejamos en el fuego hasta que espese y se desprenda de las paredes.
  • Pasamos todo a un bol grande. Añadimos uno de los huevos y batimos. Dejamos que se enfríe un poco más, añadimos el otro huevo y la levadura, y seguimos mezclando.
  • Precalentamos el horno a 180ºC.
  • Engrasamos una placa de horno con mantequilla y la espolvoreamos con harina.
  • Llenamos una manga pastelera con la masa y formamos bolas, del tamaño de una nuez, sobre la placa.
  • Salpicamos la placa con unas gotas de agua fría y la ponemos en la parte baja del horno durante unos 20-25 minutos.
  • Cuando estén dorados, sacamos los profiteroles del horno. Los desprendemos de la bandeja con cuidado y los dejamos enfriar sobre una rejilla.
  • Batimos la nata con el azúcar de vainilla, hasta que se monte. Llenamos una manga pastelera con boquilla puntiaguda y rellenamos con ella los profiteroles.
  • Para la salsa, desmenuzamos el chocolate y lo derretimos en un cazo al baño María. Añadimos la mantequilla en trocitos y la nata, y seguimos removiendo.
  • Finalmente, colocamos los profiteroles en copas altas de postre y los bañamos con la salsa de chocolate, justo antes de servirlos. Bon appétit!

lunes, 6 de marzo de 2017

Técnicas básicas de repostería (I)

Hoy, este post estará dedicado a diferentes técnicas que, aunque puedan parecer simples o prescindibles, deberían tenerse siempre presentes, pues constituyen la base de todo buen repostero. Además, nos servirán de cara a estar más preparados para futuras y más elaboradas recetas.

Montar claras a punto de nieve

  • Cascar los huevos en dos mitades. Con cuidado, separamos las claras de las yemas vertiéndolas sucesivamente de una mitad a otra. Las dejamos en distintos recipientes.
  • Antes de empezar a montar las claras, batirlas un poco previamente con ayuda de un tenedor hasta que estén espumosas.
  • Ahora batir enérgicamente las claras con una varilla manual o con el accesorio de varillas de nuestra batidora mecánica, haciendo movimientos circulares desde arriba hasta abajo, hasta que vayan subiendo.
  • Añadir un poco de azúcar (a nuestro gusto) y seguir batiendo hasta que las claras tengan la consistencia deseada. Llevará algo de tiempo, pero no desesperes. Al final quedará una textura parecida a la del merengue. Podemos probar a ponerlas sobre nuestra cabeza y, si no se caen, sabremos que están en su punto.

Baño María

  • Rellenar 2/3 de la capacidad de un cazo con agua y ponerla a fuego medio.
  • Dentro de este cazo, colocar el molde o recipiente donde se verterá la preparación.
  • Incorporar la preparación en el recipiente vacío y mantenerla el tiempo indicado en cada receta, a temperatura constante y sin que llegue a hervir.

Acaramelado de los moldes

  • Para acaramelar un molde de flan o para cualquier otro preparado que lo requiera, poner varias cucharadas de azúcar blanco (según el tamaño) en el recipiente.
  • Llevar al fuego y darle vueltas con ayuda de una cuchara de madera hasta que el azúcar adquiera una tonalidad dorada más o menos intensa, según gustos propios.
  • Retirar del fuego cogiendo el molde con un paño y hacerlo girar despacio para que el caramelo resbale de forma homogénea por las paredes. Extremar la precaución para que no caiga sobre las manos ninguna gota. Las quemaduras con caramelo son de las peores en cocina.
  • Tras bañar bien el molde, dejar enfriar. Notaremos que el caramelo está frío cuando se oiga un ruido como de cristales rompiéndose.

sábado, 4 de marzo de 2017

Helado de café: sabroso, fácil y casero

El helado de café es uno de los preferidos por los italianos, y está claro que si por algo es conocido su país esos son los helados. Por un lado, por su reconocible sabor y por otro, al mismo tiempo, porque es muy refrescante, mucho más que otros helados de sabores “cremosos”.


Disfrutar de una tarde tranquila con un delicioso helado de café está al alcance de cualquiera. Para ello, solamente hay que seguir estos 11 sencillos pasos.

¿Qué necesitarás?
  • 700 ml de nata para montar
  • 65 gr azúcar
  • 4 yemas grandes de huevo
  • 2 cucharadas soperas de café soluble
  • 1 cucharada sopera de vainilla líquida.
¿Por dónde empezar?
  1. Ponemos la nata para montar en un cazo y le añadimos el café soluble y la vainilla líquida, e integramos bien todo.
  2. Calentamos la nata sin que llegue a hervir y reservamos.
  3. Batimos las yemas con el azúcar. A continuación, las incorporamos también a la nata y mezclamos de nuevo.
  4. Calentamos la mezcla a fuego muy bajo, con cuidado de que no llegue a hervir, hasta que la nata esté tibia y algo espesa. No dejamos de remover mientras tanto.
  5. Retiramos el cazo del fuego y dejamos enfriar.
  6. Ponemos la base del helado en un molde para que pueda ir al congelador. Cubrimos el molde con papel film.
  7. Al cabo de media hora, lo sacamos del congelador y removemos todo, procurando que se despegue sobre todo de las paredes y de la parte de abajo del recipiente, para romper los cristales y que no llegue congelarse por completo. Volvemos a meter el molde en el congelador.
  8. Repetimos esta operación hasta 3 veces, con intervalos de una hora, para que nuestro helado quede rico y cremoso.
  9. Finalmente lo dejamos en el congelador durante 12 horas.
  10. Es conveniente sacar el helado del congelador y guardarlo en el frigorífico un momento antes de consumirlo para que esté en su punto perfecto.
  11. Ahora ya solo queda servirlo, haciendo bolas o como más nos guste, y por supuesto, disfrutarlo.
Si eres una persona que prefiere guiarse de una forma más visual, o simplemente necesitas un poco más de ayuda para perfeccionar tu receta, aquí tienes el vídeo idóneo para ello:


martes, 21 de febrero de 2017

Cupcakes... ¿por qué no?

Hoy es un buen día para aprender algo nuevo. Así que... ¿por qué no hablamos de uno de los postres más populares del momento? Sí, los cupcakes.

La historia de los "cupcakes" se remonta al año 1796. Fue una mujer estadounidense llamada Amelia Simmons quien usó este término por primera vez, en su libro de cocina titulado "American Cookery", para describir la receta de una "tartaleta que se cocinaba en pequeñas tazas". Dado que anteriormente no se disponía de moldes para hornear los pasteles, tal y como los conocemos hoy en día, solía hacerse en recipientes de barro individuales o en copas. Por otra parte, el origen de la palabra también podía hacer referencia a la manera de calcular los ingredientes empleados en su preparación, que se realizaba en pequeñas tazas.

Algunos años después, el término "cupcake" fue por fin adoptado, apareciendo en el libro culinario de Eliza Leslie "Seventy-five Recipes for Pastry, Cakes adn Sweetmeats", publicado en 1828.


La receta se fue popularizando poco a poco, sobre todo en los Estados Unidos, a principios del siglo XXI. Ha llegado hasta tal punto la fiebre de los "cupcakes" que estos pequeños pasteles se han hecho con una industria propia y se han convertido en una tendencia al alcance de cualquier paladar, causando la apertura de pastelerías exclusivas por todo el mundo y libros dedicados únicamente a su elaboración.

Los comienzos siempre pueden resultar algo complicados, sobre todo si no se tienen demasiados conocimientos sobre el tema, y llegar a dominar el "arte de los cupcakes" sin duda requiere de unos cuantos. El siguiente vídeo os resultará verdaderamente útil a la hora de introduciros en este nuevo mundo culinario, complejo pero siempre con resultados que os llegarán a sorprender, con una primera y sencilla receta de cupcakes de chocolate, los útiles necesarios para prepararlos y, como no, todas las ganas del mundo para ello. ¡Ánimo!



jueves, 12 de enero de 2017

Un desayuno americano

Todos sabemos que el desayuno es la comida más importante del día. Por ello, para afrontar con fuerza una dura semana de trabajo, lo mejor es relajarse preparando unas tortitas al puro estilo americano. Tan solo necesitamos:
  • 4 huevos
  • 200 gr de harina
  • 1 pizca de sal
  • 3 cucharadas soperas de azúcar
  • 25 gr de mantequilla
  • 250 ml de leche
  • Miel, chocolate, frutas, nata…
Ahora presta mucha atención:

Separamos las claras de las yemas y las dejamos en un bol para batirlas a punto de nieve. Usamos para esto una batidora de varillas durante dos o tres minutos. También podemos batirlas a mano, aunque resulte un poco más costoso. Sabremos que estarán a punto de nieve cuando, al darle la vuelta al bol, ya no se caigan.

En otro bol ponemos la harina tamizada, las yemas, la sal, el azúcar, la mantequilla derretida y finalmente la leche. Mezclamos todo bien, paso a paso, con la batidora hasta conseguir una masa amarillenta, fina y un poco espesa. Después añadimos las claras a punto de nieve y con la ayuda de una espátula la vamos incorporando hasta que queden bien integradas.

Ponemos a fuego lento una sartén pequeña con un poco de mantequilla para evitar que las tortitas se peguen a la superficie. Cuando esté caliente echamos dos cucharadas grandes de masa suavemente para hacer cada tortita. Las dejamos más o menos un minuto por cada lado hasta que queden doradas.

Después de dejarlas enfriar, el momento antes de servirlas las decoramos con miel. chocolate, frutas, nata... para evitar que se derritan. Definitivamente, un poco de dulce nunca sobra.