Nada mejor para celebrar el día de reyes que un buen roscón. Ármate de paciencia, porque esta receta lleva su tiempo. Pero, por supuesto, el resultado merecerá la pena.
Ingredientes:
- 350 gr de harina de trigo (de fuerza)
- 20 gr de levadura fresca de panadero
- 125 ml de leche
- 125 gr de azúcar
- 1 huevo entero más una yema
- Ralladura de una naranja
- 70 gr de mantequilla sin sal
- 1 cucharada sopera de ron
- 1 cucharada sopera de agua de azahar
- Una pizca de sal
- Para decorar (lo que tú prefieras): frutas escarchadas, azúcar, almendras...
Elaboración (para 8 personas):
Calentamos en un cazo la leche. Ponemos la levadura en un bol y añadimos el contenido del cazo cuando esté tibio. Removemos hasta que se disuelva la levadura y añadimos una pizca de sal. Reservamos.
Ponemos en la amasadora la harina junto con el azúcar. Añadimos la ralladura de naranja e incorporamos también la leche con la levadura, que habíamos dejado reposando. Comenzamos a amasar. A continuación, vertemos el agua de azahar y el ron blanco. Seguimos amasando. Por último, tan solo queda incorporar la yema de huevo grande y la mantequilla poco a poco, y continuamos (si no tienes amasadora, puedes hacerlo a mano, formando un centro con la harina y mezclando en este el resto de ingredientes hasta formar una masa algo espesa).
Espolvoreamos una superficie limpia con un poco de harina. Nos enharinamos bien las manos y comenzamos a trabajar la masa. Realizando movimientos envolventes, amasamos hasta que quede lisa y ya no se pegue a la mesa, y entonces le empezamos a dar forma de bola. Metemos la masa en un bol, cubierta de papel film transparente, y dejamos que repose en un sitio cálido durante 1 hora y media aproximadamente.

Transcurrido ese tiempo, volvemos a amasar un poco y le damos forma de rosco. Para ello, hacemos un agujero en el centro de la masa con los dedos. Giramos la masa en el aire, dejando que toque un poco la mesa, para que se vaya estirando poco a poco (si es necesario, retoca un poco el roscón para que tenga una forma bien redonda).
A continuación, colocamos la masa en la bandeja del horno, cubierta con papel de hornear, y ponemos un cuenco en el centro para que conserve su forma. Batimos un huevo y pintamos con este la masa, y dejamos que repose un par de horas, hasta que aumente de tamaño. Si quieres meterle alguna sorpresa, ahora es el momento.
Volvemos a pintarla con huevo. Decoramos. Para ello, esparcimos sobre la superficie un poco de azúcar y colocamos las frutas escarchadas y las almendras a nuestro gusto. Horneamos a 180ºC con calor arriba y abajo durante 20-25 minutos. Una vez horneado, dejamos que se enfríe... y listo: ¡ya podremos servir nuestro roscón de Reyes! (si quieres ir un paso más allá, también puedes rellenarlo de crema o nata montada; la cocina siempre a tu gusto).

Non podía ser sen fruta escarchada ho? :(
ResponderEliminarA forma tradicional de facelo é con froita escarchada, pero podes prescindir perfectamente dela. Para que o roscón non quede demasiado sobrio, no seu lugar recoméndoche poñer améndoas ou mesmo froita fresca (preferiblemente cítricos como a laranxa). Ningún problema.
ResponderEliminarUn dos mellores postres que se poden elaborar ou comprar!
ResponderEliminarO seu sabor é incomparable *-* e as froitas ensarchadas, a pesar de que non saben moi ben, proporciónanlle unha visión moi colorida e bonita. O Roscón Rei 👑
Di que si. Moitas grazas!
Eliminar